Tu fe son margaritas, dulce sonrisa.
Tu fe es estribillo de topacios,
de liras,
de un corazón caliente,
de un poema en llamas.
Tu fe tiene septiembres
y un copihue...
¡un placer por llegar...!
¡Y que más! ¡Claro!
el canto de un arroyo
bonito.
Cristian Jovani
(Derechos reservados del autor).