LA MECHE Y WCELOGAN 🔛

SIN TREGUA

SIN TREGUA

 

 

 

Con los dedos aferrados al borde,

con algo que se me clava,

una mano me llama

en la senda solitaria,

donde nadie responde.

 

Su roce deja una marca helada

y me señala el paso sin retorno.

Sin aviso, se sienta a la mesa.

 

¡Sin tregua aguarda,

sin tregua roba!

 

Cada hora que me quita

se la lleva sin hacer ruido.

En mis dedos perdura la huella

de la última lucha,

pero se borra

al tocar el hielo.

 

Me rindo.

Y aún arde en mis ojos

una chispa

que desafía el negro final...

 

y se apaga.