Me miento a mí mismo,
creyendo que estoy bien,
solo pasa el tiempo,
y me gusta estar así.
Creo que hay algo en nuestra amistad,
que no ha dejado de estar ahí,
A pesar de que he intentado ignorarlo,
sigo teniendo esa extraña sensación:
besarte, tocarte o no dejar de mirarte.
Me aislé para no pensar en ello;
gran error, fue contraproducente.
sigo pensando
por qué decidí escribir esto?;
tanto así,
que ni siquiera sé si te lo llegaré a dar.
Pero sabes,
eres lo más cercano,
a lo que mi corazón ha llegado a llamar amar,
Digo cercano porque aún no lo sé, sigo vivo.
Un vivo revuelto pensando en el futuro,
y lo difícil que será conocer a alguien.
No me refiero a aprenderme fechas o su color favorito;
va más allá de ello:
que solo sea alguien buscando un refugio por la noche,
y me haga a un lado con la casa ya hecha.
Aún no trato de conocer a alguien más,
pero caí en eso desde hace unos días.
Bueno, realmente es un dilema:
cuando estoy distraído,
logro disfrutarlo,
pero cuando llega la noche vuelve a enloquecerme.
A veces el no estar en algo me hace sentir bien,
pero luego siento que debo hacer todo por intentarlo.
Lo intento, pero siento que fallo,
y caigo en el hueco de cuando terminamos.
Cuando se quiebra el cascarón de fuera,
me pongo a pensar demasiado,
sintiendo que a nadie merezco.
Pero sabes, de un tiempo a la fecha,
ya no ocurre como antes,
no he dejado de sentir, de pensar, de querer,
pero entendí que no todo amor tiene que convertirse en una relación,
y no toda relación se termina por falta de amor.