Jorge RGF

Carta ultima

Me miento a mí mismo,

creyendo que estoy bien,

solo pasa el tiempo,

y me gusta estar así.

Creo que hay algo en nuestra amistad,

que no ha dejado de estar ahí,

A pesar de que he intentado ignorarlo,

sigo teniendo esa extraña sensación:

besarte, tocarte o no dejar de mirarte.

Me aislé para no pensar en ello;

gran error, fue contraproducente.

sigo pensando

por qué decidí escribir esto?;

tanto así,

que ni siquiera sé si te lo llegaré a dar.

Pero sabes,

eres lo más cercano,

a lo que mi corazón ha llegado a llamar amar,

Digo cercano porque aún no lo sé, sigo vivo.

Un vivo revuelto pensando en el futuro,

y lo difícil que será conocer a alguien.

No me refiero a aprenderme fechas o su color favorito;

va más allá de ello:

que solo sea alguien buscando un refugio por la noche,

y me haga a un lado con la casa ya hecha.

Aún no trato de conocer a alguien más,

pero caí en eso desde hace unos días.

Bueno, realmente es un dilema:

cuando estoy distraído,

logro disfrutarlo,

pero cuando llega la noche vuelve a enloquecerme.

A veces el no estar en algo me hace sentir bien,

pero luego siento que debo hacer todo por intentarlo.

Lo intento, pero siento que fallo,

y caigo en el hueco de cuando terminamos.

Cuando se quiebra el cascarón de fuera,

me pongo a pensar demasiado,

sintiendo que a nadie merezco.

Pero sabes, de un tiempo a la fecha,

ya no ocurre como antes,

no he dejado de sentir, de pensar, de querer,

pero entendí que no todo amor tiene que convertirse en una relación,

y no toda relación se termina por falta de amor.