Que irónico es el dolor que provoca la alegría al recordarla y sentirla todavía, al saber que los días no volverán y como una vivencia más se quedará.
Pudimos ser un \"nosotros\", dijiste hace poco, pero por dentro ardía. La inseguridad me doblegaba y decírtelo no podía.
Si tan solo hubiera dicho, lo mucho que te amaba. Hoy me serviría para no cargar el arrepentimiento con el que todos los días lucho.
No te imaginas los escenarios que cree en mi mente, ni todos los besos dados por telepatía, mucho menos sabrás que me imaginaba contigo, juntos eternamente, incluso después de la vida.
Hoy aunque lo lamente entiendo que es muy tarde, el tiempo nos ha cambiado y no somos los mismos de antes. Solo espero en otra vida poder compartir contigo mis sentimientos y no ser tan cobarde.