Si no llamas, es porque no me extrañas y ya no te acuerdas de mí. Si yo te llamo, es rogar las migajas de tu amor, que sé que ya no es mío. Me gustaría que el llamarme fuera diario, porque denota preocupación genuina de tu parte. Extraño esos días cuando tus actos no dejaban de demostrar tu amor. Mi cuerpo y alma están mal, tristes y a punto de caer en el abismo, pero sigo buscando una luz que me regrese al sendero. Espero con ansias que seas tú, porque has sido y serás el motor de mi vida, mi alegría, mi calma y mi gran amor.