Nate Natter

El jardinero

Era un jardinero desafortunado,

Pobre cobarde y desesperado,

En un campo lleno

De flores y pasto

 

Miles de rosas,

Fragancias hermosas y esplendorosas,

Pero ninguna semejante

A la belleza deslumbrante

 

Única y preciada,

Merecedores pocos,

Sin dueño ni nada

 

Tijeras listas

Para reclamar lo suyo,

Pero el jardinero no tuvo

El valor para cortarla

 

¡Oh, qué desdicha!

¡Qué infortunio, qué dolor!

¡Que este malnacido

Solo pueda mirar a la flor!