HURACÁN
Como un huracán,
que no avisa.
Solo sopla,
hasta quedarse sin fuerzas.
No necesita conciencia.
Solo rompe. Estalla.
No le asombran las esquirlas con sangre.
La mirada fria congeló su corazón hace ya un tiempo.
No sabe de edades, de sexos, ni de sueños.
Aturdido, me levanto.
Mis dedos tiemblan desordenados.
Alcanzan a tomar unas pocas cosas
para sobrevivir,
hasta el próximo amanecer.
Oscuridad inexplicable.
Wallas