Caín

Rojos campos

Vasto campo de bélicas llanuras

Que amolda el cielo con su rojo,

Carmesi, bermellón, vino, sangre,

E irradia su alma con su espíritu guerrero,

Imperecedero.

 

Ligero movimiento,

Sombra de lo que fue,

Y al final,

No más que tú percepción.

 

Ay de las tierras que tocó Caín,

Ay de las tierras y de sus cantares de gesta,

Temibles batallas que atesoráis el miedo,

Y destruís la razón.

 

Dulce luz que cubrís este mundo,

Y ay de aquellos que den la vuelta,

Y tiñen el alba con los fastuos fuegos del averno.