Llenamos con cariño,
el frasco de risas, dónde
se escriba que por verte…
reí hasta tener lágrimas,
en mis pobres ojitos.
Me enseñaste lo que es
ver una sombra como amiga,
tantas bellas cosas notas,
que termino pensando que soy
una de ellas, ¿Ves? Embobada.
La mire y no se fue… me
habías explicado tú, perdón,
creo que hable en primera persona,
pero como puedo dirigirme a ti,
si con hablar me enredó y eso es raro.
Adiós… señora bonita, te veo
después o creo que dices que
no existe el después, el hasta
pronto… se escucha bonita…
según tú, ¿Y sabes algo? Te
creo… ¿Por qué no lo haría?