La pena,
la paloma mensajera del dolor,
el abandono, la injusticia, la humillación,
las plagas del mundo que nos rodea,
aquellos atropellos que,
también sufren tantos otros;
reaccionamos con rabia e impotencia
sin que muchas veces nos hagamos cargo
para revertir la situación;
nos quedamos sumidos
en sentimientos de compasión o
auto compasión.
No obstante, las mismas alas
pueden darnos la esperanza
para superar la impasibilidad
convirtiéndola en una revolución de amor
y justicia.