Classman

DESDE EL ESPIGÓN (Redondillas)


La contemplación del mar

es un éxtasis total.

Quisiera ser inmortal

y a su lado siempre estar.

 

La montaña aún conserva

el verdor de la llovizna,

mas la sequía ya tizna

la frescura de la hierba.

 

Veo barcos en el puerto

en un letargo gozoso,

sueñan con el mar hermoso

frente al horizonte abierto.

 

Rompe el oleaje manso

contra el bloque de la roca,

y en la espuma que lo toca

halla el mar su fiel descanso.

 

Termino mi caminata

frente al horizonte puro,

dejo en este firme muro

mi verso bordado en plata.

 

                                                  Classman