No te odio a ti.
Me odio a mi.
Me odio por no haber sabido
decir \"no\". Por haberte
perdonado una y otra vez. Por
dejarte entrar en un corazón
qué cuide durante tanto tiempo
y permitir que lo hicieras
pedasos.
Me odio por haber creído qué
cada \"te amo\", cada \"te extraño\"
y cada promesa eran verdad.
Pero, sobre todo, me odio por
no poder odiarte.
-Joseph