Amor, perdóname...
Estoy triste por ti y por mí, por qué no sé cómo sanar tus heridas, como abrazarte te quiero abrazar llevarte a mi pecho para consolarte de tanto dolor que llevas dentro, quisiera viajar en el tiempo o ser una nube que moje tu cara, para que tus lagrimas se confundan, amor, quisiera volar y estar contigo abrazarte tan fuerte que tus huesos se escuchen crujir, y sientas este amor que te doy, amor quiero estar contigo para cuidarte, darte de comer, salir contigo tomados de la mano, reír por nada solo reír como dos locos, reír es una medicina que cura el alma, por lo menos antes nos veíamos en Wasap y podíamos reír y nos contarnos todo, amor, dime cómo puedo ayudarte a que te sientas bien? amor, vivo en angustia por ti y por mí, por no poder hacer nada por ti, por esta distancia que nos separa, cuánto más quiero estar contigo. Me culpo por no poder hacer algo para que te sientas mejor, Solo no olvides que te amo, amor, eres todo mi mundo, mi día y mi noche, mi antes y mi después, fuera de ti no concibo mi vida sin ti, amor, te amo como jamás había amado, aunque parezca una frase trillada pero tu debes de saber que es verdad son 14 años viviendo a tu sombra, pero sigo aquí junto a ti, aunque no me veas. Casi me estoy despidiendo de ti, porque dentro de tres días me voy y no sé si regrese, la vida te sorprende todos los días y puede ser que no regrese, y quiero que sepas que te voy a amar hasta el último momento de mi existencia y más allá en la eternidad, cuídate, tomate tu tiempo para sanar tus guerras internas, pelea con las sombras oscuras que te persiguen, escucha mi consejo, que hagas oraciones y canceles diciendo salmos y escuchando canciones cristianas para acabar con esas guerras espirituales, que te persiguen. ¡Cuídate! Perdóname por no saber hacer más por ti. lo único que se es amarte, te llevo dentro de mi alma y corazón, ruego porque seas feliz, yo nunca llene tus expectativas. ¿Dejarte de amar? ¡No! Pobre alma mía que no sabe otra cosa más que sufrir por tu amor. ¡Dios te bendiga! Has tu vida lejos de mí, se me agotó todo lo que podía hacer por ti. Mi amor no fue suficiente para ti, estas enfermo de celos, sana tu alma. Qué triste que nunca pudiste decir mi nombre creo que pesa demasiado sobre ti. Amor, se feliz eso también sana, libérate de las cadenas que vienes arrastrando y te han impedido ser feliz. Te Amo, A. S.
Alicia Pérez Hernández... México
No es la pluma la que escribe, es el alma
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Vengo del fondo oscuro de una noche implacable
y contemplo los astros con un gesto de asombro.
Al llegar a tu puerta me confieso culpable
y una paloma blanca se me posa en el hombro.
Mi corazón humilde se detiene en tu puerta
con la mano extendida como un viejo mendigo;
y tu perro me ladra de alegría en la huerta,
porque, a pesar de todo, sigue siendo mi amigo.
Al fin creció el rosal aquel que no crecía
y ahora ofrece sus rosas tras la verja de hierro:
Yo también he cambiado mucho desde aquel día,
pues no tienen estrellas las noches del destierro.
Quizás tu alma está abierta tras la puerta cerrada;
pero al abrir tu puerta, como se abre a un mendigo,
mírame dulcemente, sin preguntarme nada,
y sabrás que no he vuelto... ¡porque estaba contigo!
Poema del regreso. José Ángel Buesa