Yo escribo porque estás y porque sos,
como una cicatriz sobre la piel,
como un vaso lleno de palabras
que parte sus cristales, astillando una poesía.
Porque tu don de hablar inaugura mis papeles,
Sabiendo que la historia mía siempre fue la tuya.
Yo te miro y descubro tu cuerpo de jabón,
en los desvelos de mi alma por tus ojos,
un racimo torpe derramado en una hoja
intenta describir tu andar sobre mis días.
Yo escribo por ti, mujer de espuma
en un minúsculo intento de copiarte,
yo escribo porque me vuelves a la infancia
y desde allí te edifico en un nuevo nacimiento