Jaime S Tallon

Carta sin dueño ( cuarta carta)

Amor:

 

Camino y no sé por donde lo hago, hablo y no sé qué digo, escribo y mi letra es deforme,

oigo a las personas que me hablan y es un eco distante, lejano, triste, aterrador, pienso en ti y no puedo distinguir tu silueta, cual triste figura de un romance pasado, de un beso casi olvidado.

Miro la noche, y no hay estrellas, pues todas están en tus ojos, en tu mirada, la luna ya celosa. se esconde, surge tu figura, en la noche, clara, sin estrellas, y yo olvido que te vi, cual silueta dibujada en mi mente.

¿Cómo estás? nube de recuerdo triste de una hermosa figura., pensamiento permanente, de algo que no pudo ser y de ser; hubiera sido lo mejor, pero no de mis caprichos, sino humilde, de mis sentimientos, ya tristes, y amargos, que te vislumbran cual estrella única, en el firmamento de mis pensamientos. ¡Ya es tarde ¡, olvidado y triste, paso mi tiempo, pensando en ti, evocando los tiempos pasados, los minutos vividos, ya cansados, de ver el futuro distante, el pasado constante, el presente dudoso, el tiempo que nos debe de cubrir con su suave cielo, ya oscuro, o con estrellas, que nos da el suave calor de la vida que fenece.

Surge el día con su sol brillante, pero sin tu ser, que ya distante, muere al amanecer, despierto en la mañana, palpo en mi derredor, buscando tu cuerpo, tibio, dulce, sexual, que en las noches dormía entre mis brazos., suavemente besando tu cuerpo que muere dentro de mi.

Otro olvido, una noche surgida, una mañana perdida, cual ser idolatrada, que no importa, ni tiempo, ni espacio, para tanto amor, besos profundos, que llegaban hasta el rincón más perdido de tu cuerpo húmedo y vacilante, esperando, poder, fundirme dentro de ti.

 

El tiempo pasa, se olvida el presente, se mantiene el pasado, se presiente el futuro, que no sabemos. como vendrá, pero lo sentimos dentro de nuestro, ser, triste, recordando los momentos. que no podemos dejar, pues, parte de nuestra tierra, sangre y piel son, ya es mejor morir, aunque vida tenga, por vivir, años por disfrutar, pero si la tristeza, me rodea con su suave hiedra. tirana y envolvente, es mejor, morir, en este instante, que seguir sufriendo por tu amor, y por tus recuerdos que me llevan el corazón.