Menesteo

Las sombras del ayer

 

 

Las sombras del ayer

 

Recuerdos que están durmiendo

por los años que han pasado

y por el bien de sus nietos

se deben dejar al lado.

No volver la vista atrás,

mirar siempre hacia el futuro,

que lo pasado fue duro

y debemos olvidar.

Quién quiere desenterrar

al cabo de tanto tiempo

tanto dolor y desgracia

que se llevaron los vientos.

Abuelos y bisabuelos

que tan callados estaban,

le han movido la almohada

donde descansan sus huesos.

No quieren ver a sus nietos

sufrir lo que ellos sufrieron

aunque no les conocieron

por encontrarse ya muertos.

Que la guerra fue muy cruel

y las muertes por millares

del derecho y del revés,

muchas entre familiares. 

No es razón, el descontento

para ejercer la barbarie,

que de todos es la calle

en algún que otro momento.

Que la libertad de uno

no le resta a la del otro,

para meterla en un pozo

o esfumarla como el humo.

De patriota yo presumo

sin ser de izquierdas o derechas

que me quedan pocas fechas

del aire que yo consumo.

Que mi extenso calendario

lleno está de cumpleaños

sin haber causado daños

con mi vida por sudario.

Diecisiete autonomías

repartidas por España,

tierras de buenas entrañas

cada cual con sus reliquias.

Y en África dos ciudades

que también son españolas

cubiertas de azules olas

de tiempos tan memorables.

 

José Ares Mateos