Salvador Santoyo Sánchez

GELATINAS, GELATINAS

Eran seis de la mañana,

con mucho frio en los huesos

con ilusión de ganar unos pesos.

Salir adelante, ilusión temprana.

 

Un chiquillo de seis años,

trabajando como grande.

 

Ve a vender gelatinas, vamos anda.

Con la charola en las manos;

no es que nos falte dinero, 

aprende como se gana.

Si trabajas un rato en la mañana, 

algún día, serás siempre el primero.

 

La voz con pena pregonando

--Gelatinas, gelatinas--

Los que compraban decían:

Muchacho es muy temprano...

Haber dame una...

 

Al llegar a casa, mi madre;

con mi desayuno.

 

Un abrazo, un gran abrazo.

Hijo, así es la vida, tu decides

si trabajas o estudias.

Solo quiero que sepas lo que es la vida.

Y así empecé a saberlo.

Mira hijo lo que te compré con tu dinero,

es una colcha para tu cama.

Los días siguientes, un pantalón, una camisa,

gracias mamá.

Por enseñarme a vivir a sonreír...A ser feliz...

 

©️

Salvador Santoyo Sánchez

1/11/2026