Eran seis de la mañana,
con mucho frio en los huesos
con ilusión de ganar unos pesos.
Salir adelante, ilusión temprana.
Un chiquillo de seis años,
trabajando como grande.
Ve a vender gelatinas, vamos anda.
Con la charola en las manos;
no es que nos falte dinero,
aprende como se gana.
Si trabajas un rato en la mañana,
algún día, serás siempre el primero.
La voz con pena pregonando
--Gelatinas, gelatinas--
Los que compraban decían:
Muchacho es muy temprano...
Haber dame una...
Al llegar a casa, mi madre;
con mi desayuno.
Un abrazo, un gran abrazo.
Hijo, así es la vida, tu decides
si trabajas o estudias.
Solo quiero que sepas lo que es la vida.
Y así empecé a saberlo.
Mira hijo lo que te compré con tu dinero,
es una colcha para tu cama.
Los días siguientes, un pantalón, una camisa,
gracias mamá.
Por enseñarme a vivir a sonreír...A ser feliz...
©️
Salvador Santoyo Sánchez
1/11/2026