Esperaré a que se vaya la última nube de otoño, y tras ella me iré con un dejo melancólico
que se reflejará en esa lágrima que no contuvieron mis ojos.
A cada paso que vaya dando, mis huellas ire borrando
Para no recordar lo que no quiero recordar.
Me iré tras esa última nube de otoño que anuncia el invierno.
Todo lo vivido será una flor que lentamente se irá marchitando.
El angel hostil del olvido se llevará en su seno tu imagen y tu nombre,
Para no rememorar que fuimos lo que fuimos cuando el mundo era un huerto cruel de desilusiones.