Que no me lleguen de rosas
el olor si es muy temprano
ni del sol me den sus rayos
ni la lluvia cuando moja,
que no sienta mariposas
ni el cantar del viejo gallo
que no sienta que ha llegado
el otoño, sin sus hojas.
Que se haga mudo el canto
del ruiseñor en la jaula
ni manos mancas aplaudan
por sentirme vivo cuando
se callen estas palabras,
que ni el sol caliente tanto
ni lo hagan entre llamas
estos versos, fracasados.
Que silbe el viento despacio
que la luna, esté apagada
que las estrellas al alba
se mueran en ese espacio,
que no quiero sentir nada
si mis versos, se han quedado
entre páginas marcadas
y olvidados de miradas.
Que perezca así mi alma
como trozos de un espejo
si mi voz no da reflejo
nada quiero por sanarla,
si mis versos están muertos
y muertas están mis palabras
¿ quién soy yo para salvarlas
cuando otros no quisieron?
Versos de vida carentes
adornados por silencio
miles de letras que han muerto
esperando impacientes,
que alguien lea estos versos
y que opine si la muerte
se hizo dueña de ellos,
o tan solo están ausentes.
Mueren mis versos por gente
que al mirarlos no leyeron
pues quedaron casi ciegos
entre las hojas inertes,
ni el ruiseñor ni los rayos
ni la lluvia mas potente
hará, que cambie mi suerte
entre versos demacrados.
Versos muertos de miradas
de visitas, comentarios
solo son muchas palabras
que de luz nunca brillaron,
¿ para que buscar aplausos
para que, si no son nada?
unos versos que quedaron
apartados de su magia.