Classman

DULCES ADAGIOS


Cuán hermoso es contemplar

tu rostro cuando me miras.

Con tu belleza me inspiras

versos que me hacen llorar.

 

Esa sonrisa en tus labios

me envuelve como un soneto

que en el segundo terceto

 cierra con dulces adagios.

 

Y si el mundo se detiene,

que me encuentre en tu mirada,

donde la palabra sobra

y ya no nos falta nada.

 

Un caudal de poesía

surge cuando nos besamos.

En el alma alimentamos

un amor de fantasía.

 

Ni el tiempo podrá borrar

lo que entre versos escribo,

es tanto lo que recibo

que solo puedo soñar.

 

                                                   Classman