Antonio Portillo Spínola

El peso de lo breve

 

Un segundo es el hilo donde cuelga el mundo,
el parpadeo sordo con que la historia cambia de acento
y la memoria se vuelve un animal que muerde.

Un segundo es un latido de sangre tibia:
la mano que busca otra mano
en la penumbra de un cuarto cualquiera,
el milagro diminuto de seguir aquí,
respirando.

Pero también es el tajo brusco,
el metal que cruza el aire sin pedir permiso,
la cifra exacta en que se vacían
miles de pechos a la vez
bajo un cielo sin recuerdo,
sobre ciudades rotas,
como si alguien distraído
apagara interruptores en serie.

¿Qué cabe en ese hueco tan angosto?
El universo entero y su ceniza.
El tiempo no mide lo que dura,
sino lo que destruye
o salva
al pasar.

 

Antonio Portillo Spínola ©