Luis Barreda Morán

El Día Que Mi Amor Aprenda A Despedirse

EL DÍA QUE MI AMOR APRENDA A DESPEDIRSE

Llegará un día
en que mis manos ya no buscarán las tuyas
en los rincones invisibles de la noche,
ni mi pensamiento cruzará océanos
para descansar un instante en tu memoria.

Llegará sin anunciarse,
como llegan los inviernos a los jardines,
despacio,
cubriendo de escarcha las últimas flores
que alguna vez cultivamos juntos.

Ya no habrá cartas imaginarias,
ni conversaciones con tu ausencia,
ni madrugadas en las que mi corazón
se siente a esperarte
como un viajero perdido en una estación sin trenes.

Habrá aprendido mi pecho
a respirar sin el aire de tus recuerdos,
y mis ojos dejarán de interrogar al horizonte
buscando la silueta de tu regreso.

No será que haya dejado de amarte;
será que el amor, cansado de llamar a una puerta cerrada,
habrá comprendido que también merece descanso.

Porque hay despedidas que no necesitan palabras,
ni equipajes,
ni el último beso de una despedida.
Basta con que dos almas
comiencen a vivir en mundos diferentes
aunque alguna vez compartieran el mismo cielo.

Y entonces,
cuando tu nombre ya no estremezca mi silencio,
cuando pueda contemplar la luna
sin preguntarme si también la estarás mirando,
sabré que algo dentro de mí ha cambiado.

No habré vencido al amor,
ni habré borrado lo que fuimos.
Simplemente habré dejado de alimentar
con mis lágrimas
aquello que ya no encuentra dónde florecer.

Quizás alguna tarde,
el viento traiga hasta mi ventana
un perfume parecido al de tus recuerdos,
y por un segundo vuelva a sentir
la antigua primavera de tus brazos.

Pero no correré detrás del viento.

Lo dejaré pasar.

Porque también existe una forma de amar
que consiste en soltar sin odiar,
en recordar sin reclamar,
en cerrar los ojos sin esperar que alguien regrese.

Y si alguna vez preguntas
por qué mi corazón dejó de pronunciar tu nombre,
no busques la respuesta en el olvido.

Fue el tiempo,
fue la distancia,
fue el silencio creciendo entre nosotros
como una sombra que terminó por apagar las estrellas.

Y fue, sobre todo,
que después de tanto esperarte,
mi alma comprendió
que no podía seguir muriendo de amor
por alguien que ya había aprendido
a vivir sin mí.

—Luis Barreda/ LAB
Tujunga, California, EUA 
Noviembre, 2020
Género: poesía lírica
Forma: verso libre.