Haziel Jesús

ESPADA DE CRISTAL (soneto)

Del horizonte viene un acendrado

Destello, firme y casto en su corona,

Aflorando belleza y cuerpo abona,

La beldad se deslumbra en el amado;

 

Hechizo que la muerte sólo ha dado,

Liberación febril que el sol pregona,

Todo se hunde en la negra y blanca zona

del ecuánime juez que suelta el dado:

 

Si me cuentas a dónde te diriges

Te revelo a los amos de tus lides,

Redoma circular en la cual finges

 

Libertad y altivez; la obra eriges

De falsa vasta vista que decides

Endulzar del eterno don de esfinges.