Suspiros de amor
Hay suspiros que nacen de un beso,
otros que despiertan con una mirada,
y algunos que recorren el alma
cuando una ilusión se siente enamorada.
Suspira el corazón cuando te pienso,
cuando tu recuerdo me viene a visitar;
cuando imagino tus manos con las mías
y tantas cosas bonitas por compartir y soñar.
El amor tiene su propio lenguaje,
no necesita palabras para hablar;
a veces basta una sonrisa sincera
para que dos corazones comiencen a suspirar.
Hay suspiros llenos de ternura,
de caricias, abrazos y pasión;
suspiros que florecen en el pecho
como primavera en el corazón.
Quisiera que el amor no fuera solamente
una ilusión que se aprende a esperar,
sino un sentimiento compartido
donde dos voluntades se quieran encontrar.
Porque amar no es exigir ni poseer,
ni pedirle al otro que cambie su destino;
es caminar libremente de la mano
cuando dos corazones coinciden en el camino.
Y si me preguntan qué es un suspiro,
responderé sin ninguna explicación:
es ese pequeño instante de la vida
en que el amor nos estremece el corazón.
El bohemio puro