Que transmuten los recuerdos
En ataduras de una remembranza
Que me conduce a entelequias de pasión.
Que los afables vientos de primavera
Alberguen en su calidez todo el ímpetu
Que mi espíritu atormentado aun ansía conjurar.
Que los mares tempestuosos
Guarden celosos cada mensaje
Que se expresó en las letras agonizantes
Del amante que escudriñaba en el eterno horizonte.
Que la vida sea efímero manifestante
De los jadeantes lamentos que puede ofrecer
El alma doliente de un desafortunado amor.
Y que la muerte sea el testigo implacable
Que juzgue los sentimientos
De un espíritu que se marchita en soledad.
EDGAR TORRES
19680-….