Sheilo Sanz

¡ TE RECUERDO AHORA !

¡ TE RECUERDO AHORA !     


Se muestra un trazo distante,
pactado como similar polvo.

Inducido en vencido soplo nublado,
que estaciona umbría forma.

Mientras miro espacios tendidos,
en inmensa vaciedad helada.

Donde con voz tan ausente...
¡  Te recuerdo ahora !
•
Talvez arraigada está...
esa tardía presencia.

De un casual instante nocturno,
extraviado en la intangible nada.

De un vaporoso eco silenciado.
•
Talvez confundiendo la noche,
desde un lóbrego pensamiento.

Es sumergido un desvelo,
en el fugaz umbral impasible.

Que se hace sentir intocable, 
como impávida sombra sinuosa.
•
¡ Te recuerdo aquí !

Donde el cielo parece acunar sutiles y lejanas estrellas.

Junto al destinado roce suave.

De toda dormida alba,
que aún nostalgica sueña.
•
¡ Son así !

Estas abrazadas horas tardías.

Que despiertan emociones guardadas.

En cada hilada añoranza...
¡ que de tí... sé que sabía !
•
¡ Te recuerdo ahora !

Aún entre estas horas inquietas.

Que amanecen quizás,  iluminando,
un mundo abstracto cercano.

Para mi memoria sensoria.

Que busca plena libertad...
en un destino con veraz sobriedad.
•
¡ Te recuerdo así !

Entre pinceladas luces etéreas.

Que parecen tocar el alma entera,
con cada sutil anhelo eterno.

Que agudiza un absorto instante...
¡ tan intimo !

Todavía haciendo factible,
esta distancia perpetua.
•
¡ Te recuerdo ahora !

Entre una tenue lágrima mustia.

Que mis ojos cerrados...
¡ nunca pudieron evitar !

Cada vez que sin querer...
¡ suspiro !

Con ferviente deseo callado.
•
Todavía sigo ese sediento,
atardecer confundido.

Deteniendo tu refugiado paso,  sobre el suelo calcinado.

Donde ese sendero
que aún desconozco.

Se oscurece sin estrella.

¡ Pero aún así... !
en ese aliento transido.

¡ Sigue habitando aquí...¡
lo inmortal de tu absorta huella.
•
Quizás todavía,  está suspendido,
ese intrigante eco lejano 

Seguido en inventado lugar,
que se oscurece temprano.

Donde esta nostalgica evocación,   ¡ todavía latente...!

Clama con desiderativa convicción.
•
Fraguado anhelo constante,
incidiendo delirante efusión.

Quizás plasmada con eterna...
¡ blanca ilusión !

En espejos de fantasia ulterior.
•
¡ Te recuerdo,  tan paciente !

Entre el vuelo enigmático,
de las sostenidas olas.

Que buscan el frecuente brillo,
del ardiente sol envolvente.
•
Mientras posado el cielo,
sobre el vasto mar azul.

Se funde en un mismo escenario, con esa calmada esperanza.

Que resurge con habitual naturalidad persistente.
•
¡ Te recuerdo,  ahí !

Donde existe el tiempo suspendido,
que aún oculta tus miedos.

Quizás levitando silencios,
de este momento incierto.
•
¡ Jamás... olvido seguirte !
! aún...!   en cualquier aurora tardía.

Que enciende enrarecida farola,
¡ que parece estar más triste !

Durante la dulce fragilidad
de cada lírico sueño.

¡ Tan identificado siempre !
con lo que siempre he sido...

Y,  con lo que sigo siendo...
como identidad consciente.

 

Autor....Consuelo Sanchez