Franjablanca

Los 3 mosqueteros

¿Y si escribiéramos juntos

un poema que no acabe?

Ya sabes, sin poner puntos,

que nadie encuentre la clave.

Puedo empezar una estrofa

y dejártela incompleta,

así la (         ) se mofa

de la (           ) receta.

 

Una letra sin aliños,

ni azúcar ni sacarina,

que le haga con dos guiños

cosquillas a la doctrina

de la verdad por delante

que firma como garante

con cerveza en (             ).

 

Ya verás los puritanos

llamándonos la atención

y llevándose las manos

a la cabeza: ¡traición!

Me (          ) de reírme:

¡Esto no es literatura;

sin un autor que lo firme,

qué será de la escritura!

 

Tomo el todo por la parte

y es la parte por el todo:

es una forma de hablarte,

o bien, dicho de otro modo,

bebamos lo que se encarte.

 

Otra ronda, camarero,

que no nos quedemos cortos.

La pequeña, para Porthos,

y yo me pido tercero.

 

Posad los vasos, hermanos.

Brindad como caballeros

chocando con nuestras manos.

Salud: Los tres mosqueteros.