Mi cuerpo cansado y angustiado,
Mi alma áspera y soñolienta cruje.
Hojas ocres cubren los caminos
Como alfombras rojas y marrones.
La mañana amanece de escarcha
El cielo tiñe de blanco y negro ciconia.
Reniego de las casualidades, pero
Mi cabeza no puede negar la suerte.
Día atrás mi retoño fue anunciado.