Te sostuve entre mis brazos, no tenías mi olor
No tenías sus ojos, no tenías mi sol
Te tuve sobre mi pecho, no sentí nada
Ni siquiera un poco de odio
Un sentimiento que no existe, un lugar frío
Enajenada de todos, hasta de ti misma
Mi gato me visita en la ventana, me habla de ti
Dice que te mira cada noche sobre ese árbol
El mismo árbol donde vivirás siempre