Una noche de claridad
donde emerge poesía,
desde mi celosía
pidiendo inmensidad.
Una prisión non grata,
tan visual como el sexo,
que tal vez será el nexo
entre el flexo y la errata.
Mis manos se sombrean,
cuánto habrá de realismo,
y cuánto de espejismo,
mis letras no se crean.
Tengo labia de sobra
que mata lentamente.
Para hablar de tu mente
ábrete hacia mi Obra.
No se mueve ni un pelo,
mi pensamiento es
lo más limpio que ves
flotando sobre el cielo.