Poetadsym

Un poema llamado Mujer

Hay quienes gustan de hacer poesía.

Yo, por ejemplo.

Todo se empieza por el encabezado naciente de desde ese paraíso visual que se despliega en los versos; se resbala por la curvatura de la cintura de una rima consonante para terminar al final en un profundo silencio. 

Para quienes hacemos poesía a veces creo que se nos es difícil dejar volar la imaginación con tanta distracción; nos dejamos obnubilar por ganas que de nos desbordan por las orillas de nuestra hoja y que van a parar sobre la suavidad de la musa de nuestros sueños. 

Pero así y con todo siempre habremos los que haremos poesía;

yo por mi parte me ahogo en mis más profundos silencios; desde ellos obtengo esa sabiduría poético que yo pienso plasmar en mi hoja, pues su blancura es esa agua en donde yo deseo que se ahoguen mis recuerdos.

Así y con más siempre existiremos y habrán los que inspiran la poesía.

No es un proceso fácil de ejecutar;

es es algo más subjetivo que realista, pues los sentimientos, tal como los latidos del corazón, no se pueden ignorar.

Y siempre habrán también quienes inspiran esa poesía; desde ellas nace todo lo demás; la locura de un verso que se pierde en el universo de la nada, la rima que en ese mismo se deja llevar; terminando en algo que solo los verdaderos poetas han de tener, un sensual poema de fantasía llamado Mujer.