a Nelly del Rosario.
Intangible.
Luz roída que mantiene sus pies de cemento,
hubo un largo silencio
que mantuvo a flote mis pesadillas;
porque vi una luna incendiada
a través de sus ojos.
Memorial.
Hoy veo las calles a oscuras
y sin aviso, hay un hierro que quema
en cualquier momento.
La silueta se vuelve risible
pero se pierde entre callejones, su ausencia duele.
Tal vez
esa es la razón por el cual
le puse cadenas a su clarividencia;
encadenada al más íntimos suspiro
marcado por el tiempo,
no obstante, su objeto me mira.
Entonces,
el mar busca su sombra
y repliega en la orilla
el inútil camino que lleva
al misterio de mi carne.
Hoy, yo estoy convertido en ruina.
No puedo desprender su mirada de mi olvido
porque está en naufragio
y el intento es en vano;
tal vez le temo al presentimiento
y aguardo mi ansiedad.
¿Qué hay detrás de esta lucha interna?
¿Quién tiene la razón?
¿El olvido o la miseria?
Perdóname... si de mi vida
yo te he convertido en un infarto.