Yamel Murillo

Loca, cuerda, loca

Estas letras ya no deambulan por las plazas,
ni hacen eco en las esquinas de los ocres encendidos por las noches.
Las palabras resuenan perdidas, aun cuando son huérfanas conservan su nombre.
No se apagan después de los faroles. 
Ellos no las conocen, pero vagan en la evasión que me retrata. 
Uno me mira jugando al adivino;
su ordinario intento le ceba el truco.
Mercadeo lo tangible, y de una Baccara negra pretende sacarme prenda.

Quizá lo haga. 

 


El que da y quita...

 

Yamel Murillo

Humedales©

 

D.R. 2020