Solo ale

Nuestro Edén

Nuestro Edén

 

Sabes que ayer te soñé;

y me dijiste que todo

iba a estar bien.

Me cogiste de la mano

y me llevaste al Edén.

 

Allí estabas precioso

y tu aura olía a miel;

tus dedos trazaban ríos

a lo largo de mi piel.

 

Y todo el mundo callado

para escucharnos respirar.

En tal instante de luz,

cabes tú y mil palabras más.

 

Pero el tiempo iba pasando

y nuestra canción, cesando.

Con la puerta abierta detrás,

por si decides hacerlo realidad.