Querido Dios,
comienzo a perder la esperanza.
No me quedan fuerzas,
el mundo se diluye ante mis ojos,
no encuentro el camino.
Recíbeme en tu seno,
te lo ruego.
Perdona la suciedad de mi cuerpo,
mancillado está;
mutilado.
Acaricia mis muñecas
Querido Dios
¿Por qué me haces esto?
Me diste cuerpo y alma
pero en el espejo solo veo sombras:
fantasmas de lo que permitiste,
consecuencias de mi pecado
¿Dónde estabas, Dios?
Cuando de niña
me entregué al ser humano
y me recogí en los huesos.
Silenciaron mis súplicas,
me abandoné al abandono.
Querido Dios
¿Por qué..?
Cuando mis brazos sangraron
tú me ofreciste la cuchilla.
Cuando me lloré en el desamparo
tú te tapaste los ojos.
Cuando morí en soledad
tú lo llamaste suicidio.
Luego, cuando vuelva a nacer
el mérito será tuyo
y la infiel seré yo.
Querido Dios
¿Por qué me has abandonado?