Veo pasar los días sin descanso,
los meses corren y no vuelven atrás,
la meta sigue esperando mis pasos,
y cada vez se aleja un poco más.
Pasan los años y no encuentro el camino,
lo que un día creí que iba a alcanzar,
hoy es apenas un lejano destino,
que se desvanece sin descansar.
Cada mañana despierto y comprendo,
que el tiempo fluye y no puedo detener,
aquella meta que sigo queriendo,
cada vez más lejos he de ver.
A veces siento que perdí el rumbo,
que el tiempo vuela sin mirar atrás,
lo que soñé se volvió oscuro,
y cuesta mucho volverlo a hallar.
Guardo el deseo aunque duela esperar,
quizás mañana cambie el viento,
pero hoy la veo alejarse más,
perdiéndose en el mismo tiempo.