Eduardo Villacal (seudónimo)

Ella se queda

Ella se queda
de irse. Se va
de haberse quedado.

La quise,
me quiso
tal vez
nos quisimos
querernos.

Quizás
ayer cruzará
la puerta
de la tarde quemando
la ventana
que cerramos abierta.

Y yo,
quién la hubiera dicho,
me quedé
diciendo,
diciéndola,
dicha.

Y ninguno
supo saber
de qué lado
de la ventana
nos fuimos
quedando.