Distancia de Asfalto y Lagos
A un lado del mundo se enciende la noche,
un mate tibio acompaña mi espera en Buenos Aires,
mientras allá en Nicaragua la tarde no muere
y tu voz en un audio me trae otros aires.
Son miles de leguas de mapas y olvidos,
un lazo de bytes que sostiene el destino,
vos me hablás de lagos, de sol y de pinos,
yo te cuento del frío que asalta el camino.
Qué extraña locura quererte en pixeles,
sentir tu calor a través de un destello,
cruzar cordilleras con solo un mensaje,
hacer de la ausencia el puente más bello.
Ya no habrá pantallas que frenen el viento,
ni husos horarios que rompan la calma;
cuando el Sur y el Caribe se abrasen de frente,