Luis Barreda Morán

Donde Todavía Te Encuentro

DONDE TODAVÍA TE ENCUENTRO

Poema en verso libre

Hay noches en que tu ausencia tiene el peso de un cuerpo y se sienta conmigo a conversar sobre las cosas que dejamos sin decir.

Entonces la memoria abre sus ventanas y deja entrar aquel tiempo en que el mundo parecía recién nacido, cuando tu risa tenía la virtud de detener los relojes y tus manos conocían todos los caminos de mi piel.

Recuerdo tus pasos junto a los míos, la hierba estremecida bajo nuestros pies, el viento que jugaba con tu cabello y aquella luna que nos contemplaba como si supiera que el amor también puede ser eterno aunque los cuerpos no lo sean.

Éramos dos destinos aprendiendo a pronunciarse en un mismo idioma, dos corazones que ignoraban que algún día tendrían que despedirse.

Ahora camino por las calles donde alguna vez fuimos felices, y hay algo de ti en las ventanas, en los árboles que envejecen, en el silencio que dejan las campanas cuando termina la tarde.

No sé dónde termina tu ausencia ni dónde comienza este extraño universo en el que sigo respirando sin ti.

A veces cierro los ojos y vuelves.

No llegas como llegan los recuerdos, llegas como una primavera inesperada, con aquella manera tuya de mirar que hacía innecesarias las palabras.

Y por un instante vuelvo a sentir tu respiración cerca, el calor de tu cuerpo junto al mío, la dulce conspiración de nuestros labios contra la soledad del mundo.

Pero abro los ojos y solamente encuentro la noche.

Una noche inmensa, con sus estrellas indiferentes, con sus caminos interminables, con esta luna que ilumina todo lo que ya no puedo tocar.

Sin embargo, no estás completamente lejos.

Porque hay amores que no obedecen a las leyes del tiempo, que no se marchan con los cuerpos ni se extinguen bajo la tierra.

Amores que permanecen como una raíz profunda alimentándose de lo que fuimos.

Y cuando la noche se vuelve más oscura, cuando el silencio pronuncia tu nombre y la nostalgia me desarma, siento que algo de nosotros todavía existe.

Tal vez en otra dimensión del recuerdo, tal vez en algún rincón desconocido del universo, allí donde las despedidas no tienen autoridad y los corazones no conocen distancias.

Y sigo caminando.

Con tu recuerdo dentro del pecho, con mi soledad detrás de los pasos, con la esperanza absurda y hermosa de que alguna noche, en algún lugar que no conocemos, vuelvan a encontrarse aquellos dos seres que una vez se amaron sin imaginar que la eternidad podría comenzar precisamente cuando uno de ellos se marchara.

— Luis Barreda/LAB
Montrose, California, EUA
Noviembre, 2021
Género: poesía lírica 
Forma: verso libre