NATALIA BRONSTEIN

TE CONDENĂ“ A RECORDARME

 

Te condeno a recordarme:

en lo prohibido,

en lo indebido,

en el dolor de tu infancia,

en el trauma de tu alma,

en la delicadeza de la mentira

y en el fuego de la locura.

Te condeno a sentirme

en el silencio de tus días

y en el vacío de tu casa.

Te condeno a encontrarme

en el desorden de tus sábanas

y en la oscuridad de tu cuarto.

Te condeno a buscarme

en lo que no puedes hacerle,

en lo que no puedes decirle

y en lo que no debes cumplirle.

Te condeno a pensarme

cada vez que cruces tu puerta,

y evoques lo dulce de mis besos,

la sumisión de mi cuerpo;

que mi recuerdo habite cada escalón 

que te conduzca a tu cuarto.

Te condeno a llevarme contigo

en lo inútil y en lo vano,

en lo oscuro y lo malvado,

en la sangre y en los huesos,

en la tortura y en la cordura.

Te condeno a reconocerme

en lo que se dijo

y en lo que se hizo,

en el pecado

y en lo amado.

A llevar mi nombre

preso detrás de tus labios.

Te condeno a recordarme.

 

©Natalia Bronstein.