Kikorrillo

Acantos

Y los acantos adormecieron su cuerpo,
Volvieron verde la sangre ardiente de sus venas.
Nadie pudo callar su aliento llevado por el viento 
último de su recuerdo.
Duerme en paz jarrón de plata!
Lleno es tu vacío del amor censurado, roto de cadenas de arena ardiente,
Siempre vivo en los corazones del estanque de la muerte!