Tu dulce presencia
Te miró y veo a una Diosa, a una mujer inalcanzable, veo tu sonrisa y recuerdo el primer día en que tus ojos hicieron contacto con los míos.
Miró el brillo de tus ojos y quisiera perderme en ellos, pero tu mirada ya no me observa como antes solía hacerlo.
Pasas a lado mío y quisiera saludarte, pero mi boca se queda en silencio, por más que intento hablar mis labios no se mueven.
Seth Nosferatu*