Intenté llenar un vacío que tenía tu nombre, pero cada caricia me arranco parte del alma, te sigo suspirando porque incluso después de odiarte no pude dejar de quererte, tal vez no sea amor, tal vez sea obsesión, pero maldita sea porque tus besos son los únicos que reviven mi cuerpo, extraño poder ser vulnerables, y es que, ver tu rostro sigue apachurrando mi corazón justo de la manera correcta, me das latido y me das aire, y aunque a veces quiero salir corriendo, no me atrevo a irme sin tí, extraño mirarte y que me mires, no como hombres si no como niños, verte vulnerable y sentirme comprendido, extraño poder amarte sin miedo, sin pensar que se me romperá el corazón, porque mi mente dice que no confíe, pero mi corazón hace tiempo que es tuyo. Te extraño a tí, a tu risa y sonreír, te extraño a tí y a tus canciones, a tus abrazos y silencios, te extraño.