Raul Gonzaga

Seguiremos su ejemplo

A mis queridos padres
dedico una oración,
la santa devoción
que quiero dedicarles;

bien sé que debo honrarles
en toda, toda acción:
una simple expresión
de cómo recordarles;

no usar malas palabras,
no difundir rumores
ni fatuas decisiones;

enorgullecer su alma
con hechos y favores,
sin malas intenciones...