A mis queridos padres
dedico una oración,
la santa devoción
que quiero dedicarles;
bien sé que debo honrarles
en toda, toda acción:
una simple expresión
de cómo recordarles;
no usar malas palabras,
no difundir rumores
ni fatuas decisiones;
enorgullecer su alma
con hechos y favores,
sin malas intenciones...