Cuando le llegue la paz
Cuando llegue la paz al inerte cuerpo
y en la negra noche pueda descansar,
llenará el vacío los llantos y rezos
al cuerpo presente que está en el altar.
Serán los amigos de mejores tiempos
los que le acompañen en el funeral,
con semblantes serios por ese momento
del triste responso que dan al final.
Lucirá la llama de su último fuego
para cuando acaben lo lleven al mar
envuelto en espumas de su litoral.
Colores azules que bañan su mar
cubrirán su cuerpo con un, hasta luego,
y todos muy tristes allí quedaran.
José Ares Mateos