gaspar jover polo

EL IMITADOR

EL IMITADOR

 

Al parecer, yo era un imitador nato, preciso,

y se me ocurrió imitar a mi padre

mientras leía el periódico. Mi padre

bisbiseaba las sílabas, las palabras que leía,

y yo imitaba aquel sonido impreciso y el movimiento

tan leve de sus labios. Pero, poco después,

crecí, cambié y dejé de imitar como costumbre,

adquirí un modo propio de leer, de hablar,

de opinar; me forjé una personalidad

intransferible y me puse a habitar

mi propio mundo.

 

Gaspar Jover Polo