Monedilla
En el niño del semáforo en rojo,
con cuatro pelotitas en el aire,
rogando que no caiga una sola.
En mi padre cayendo en una iglesia,
las monedas de a diez regadas,
la muleta a la izquierda,
y yo, Raymundo,
tras el billete que el aire se llevaba
a la banqueta.
Cuando juntaba limosna con él,
había leche y pan fresco,
pero había un nudo en la garganta
de quien nos daba
una monedilla.
“Y así aprendí a contar”
Raymundo Flores
Santa Clara California 10/2/26