LKATHERINE CORTÉS PÉREZ

Llegaste sin que te buscara

Llegaste sin que te buscara,

sin pedir permiso ni avisar,

te convertiste en mi luz más clara,

lo más hermoso que pude encontrar.

 

Tu presencia llenó mis días,

transformando el frío en calor,

trayendo notas de melodías,

que me hicieron creer en el amor.

 

Pero en el fondo hay un susurro,

una alarma que no sé ignorar,

un presentimiento oscuro

que me obliga a recapacitar.

 

Algo en el aire no anda bien,

hay una grieta en este altar,

y aunque te quiera ver más allá del edén,

mi propia paz no la voy a negociar.

Prefiero el silencio y mi calma,

la quietud que habita en mi ser,

proteger la templanza de mi alma

antes que ver mi mundo caer.

 

Te agradezco el tiempo y el destello,

lo bonito que me hiciste sentir,

pero antes que a ti, mi chico bello,

es a mí a quien debo elegir.