Gissel Gandara

A Mis Muertos

​​A los que un día marcharon

y una parte se llevaron

de mi alma y del corazón,

en llanto y consolación.

 

​Madre, padre, hermano, tíos,

afectos tan bien queridos,

primos que el tiempo arrancó

y hoy guardo con gran dolor.

 

​Una vela he de encender

como bella despedida;

pido al viento que su vida

viva en flores a su vez.

​

Les hice un altar sagrado

en mi pecho bien amado;

agradezco su lección

y su paso en la pasión.

 

​Hoy los suelto de este mundo,

con respeto muy profundo,

para poder cada día

vivir con su melodía.