Camino, suena el pututu en la helada,
valiente, no, solo mi suerte.
La pampa espera, Poroy.
Tal vez sea mi tumba.
Soñé que ya no tienes que esperar.
Marché, Inti me espera.
Mi chujlla se queda entre la niebla.
Tú llorando y yo queriendo ser dios.
Viracocha, piedras, pururaucas.
Mis pies no pueden, sangran.
Imilla, no llores, que las rocas luchan.
Que el viento canta.
Hombres mueren, sueños lloran.
Que las piedras luchan.
Miro sangre, me limpio,
no es mía, es de sus sueños, hombres valientes.
Cuando no suenen las rocas
y la niebla se marche.
Dime que es un sueño,
dile que es un sueño
y déjennos marchar.
Hombres del oeste en sangre.
Chankas como estrellas.
Astoy Huaraca, Tumay Huaraca.
Mis ojos no dejan de mirarlos.
Son valientes como nuestras piedras.
Un día más y muerte sin cena.
Verte será en el
janaq pacha.
Inti, rocas, cóndores.
Mis manos no pueden, tiemblan.
Imilla, los dioses del cerro, no volveré.
Que el viento llora.
Mi cuerpo no lo siento.
No tiembla, no hay camino.
No podré regresar, imilla.
Marchar terminó, mi Rumy.
Esta pampa será mi hogar.
Mi chujlla queda y yo seré tu dios.
Hombres mueren, sueños lloran.
Que las piedras luchan.
Miro sangre, me limpio,
no es mía, es de sus sueños, hombres valientes.
Cuando no suenen las rocas
y la niebla se marche.
Dime que es un sueño,
dile que es un sueño
y déjennos marchar.